domingo, 14 de septiembre de 2014

EL ESPERPENTO DE LAS NUEVAS ORDENANZAS DE HIGIENE URBANA EN CÓRDOBA




El Ayuntamiento de Córdoba -bueno, más bien sus representantes- ha aprobado las nuevas ordenanzas de higiene urbana. Como no estuve allí, mi conocimiento se debe a la prensa, como lo recoge el Diario Córdoba -pulsen en el enlace que incluyo a continuación-
http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/multas-900-euros-tirar-colillas-pipas-papeles-rebuscar-basura_906589.html
Un esperpento es un "hecho grotesco o desatinado" según la definición del diccionario de la Real Academia, y término que debemos al genial Don Ramón María del Valle Inclán.
Las nuevas ordenanzas son un esperpento, un hecho grotesco y desatinado.
Una pregunta a quien corresponda: si un niño va comiendo pipas por la calle y tira los desechos a la calzada, el funcionario punidor, ¿notificará al infante la sanción cometida o la comunicará a sus padres o tutores legales? ¿Se le hará descuento si la paga "ipso facto"?¿Se imaginan que por quitar un plato de ducha y dejar un saco de escombros junto a la basura debas pagar una pena que puede llegar al precio del piso? O, mejor aún, ¿por qué no ponen cámaras en algunas calles como en la Torre de San Andrés, o en mi propio balcón, pues son lugares habituales de micción másculina? Realmente es más barato tomarte un refresco y entrar al retrete del bar correspondiente porque hacerlo en la vía pública te puede costar 900 €. Yo creo que saldría más barato entrar en el Celler de Can Roca, pedirte una comida de degustación con buen vino, y utilizar sus servicios...
Un esperpento, máxime cuando no hace falta endurecer o inventarse sanciones, sino mantener las que hay y supervisar/educar a la ciudadanía para que no las cometan.
Por suerte he podido visitar la mayor parte de ciudades Patrimonio de la Humanidad española y, para nuestra desgracia, vencemos en una cuestión: la suciedad. Y no por el denodado esfuerzo de responsables y trabajadores de SADECO, sino por nuestro incivismo. A los pocos minutos de su limpieza, una perra con su dueño, es decir  el hijo de la perra, deja su firma con una tinta algo especial en una de las páginas de ese libro llamado ciudad. Porque una ciudad es un libro que se lee con los pies. Hace tiempo escribí que los cordobeses no miran las excelentes cornisas que tenemos en nuestra ciudad como las de la calle Claudio Marcelo, pues ya tienen bastante con mirar al suelo para evitar esos pequeños mojones tan desagradables, que no dan suerte como dice la tradición popular -prometo lo sé por experiencia-.
Hay ciudades extraordinariamente limpias por el civismo de sus habitantes.
Aquí solo ponen multas por coches mal aparcados -que se lo pregunten a los vecinos de nuestro barrio -San Agustín y Santa Marina-, pues no tenemos aparcamientos pero como se te ocurra aparcar un par de minutos, el coche de la DGT con el par de policías municipales dentro te clava los doscientos euros. También tengo experiencia en el tema, aunque en este caso como consorte -tengo auténtica fobia a la conducción. Eso sí, pagamos impuestos y no recibimos las contraprestaciones correspondientes.
¿Y se sancionará también al Ayuntamiento, mejor a la Corporación correspondiente, o a los políticos encargados?
Voy a poner un par de ejemplos:
- En la calle Costanillas hay un enorme solar -en una de las entradas anteriores aparece recogido-, donde los vecinos quieren, queremos, que se haga un aparcamiento -no hace falta que sea muy "molón", basta con que se haga de manera similar a los de Carlos III. Pues no, es un auténtico nido de mierda. Puede sonar a escatológico, pero es textual. Eso sí, como tiene una valla que tapa la suciedad, la vemos los que vivimos en las alturas.
- Esta misma tarde, frente a la Piedra Escrita, y cuando varios policías municipales desviaban allí mismo el tráfico por una procesión, los contenedores de basura estaban llenos y vecinos depositaban junto a los mismos lo que no cabía: incluyendo una silla y una maleta... además de decenas de bolsas de basura. El problema era el tráfíco, obvio.
¿Tiene que ser así? ¿Se pagan impuestos para que la basura esté recogida; para que los solares estén adecentados; para que se solucionen las justas quejas de los vecinos?
Sin sorna: reivindico la figura, no digo del sereno, sino del guarda. Yo recuerdo que en mi pueblo, como en el de toda España, aquellos mutilados de la abominable Guerra Civil o de la "División Azul", se convirtieron en "guardas": de las calles, de los parques... Y estaban limpios.
Con los millones de españoles que hay en paro, y para preservar "esa intimidad" que yo no comparto defendida por mis colegas "progresistas" -evitando la extensión de las cámaras de seguridad en las calles- PIDO QUE SE VUELVA A FUNDAR LA FIGURA DEL GUARDA. Por ejemplo, así nuestro Alcalde podría presentarse a las elecciones haciendo disminuir el paro a niveles inferiores a cuando él salió elegido. Además, puedo asegurar que los puestos se autofinanciarían: en la manzana donde vivo -por ejemplo a la altura del Muro de la Misericordia- no hay menos de diez o quince excrementos diarios: a 900 euritos -bueno con 100 se podrían conformar-, no solo se cubre sino que se hace caja.
Por cierto, tendré cuidado porque yo a veces me excedo del horario para tirar la basura... y bastante tenemos con llegar a fin de mes para que claven una multa.
... Bueno y ya no hablamos de palomas, caballos... que también dejan nuestro patrimonio urbano hecho unos zorros, expresión coloquial admitida por la RAE pero real como la vida misma.
VAMOS, UN ESPERPENTO.

PS: Y no he comentado lo de multar con 900 € por hurgar en la basura. Quien hurga en la basura si tuviera 900  euros probablemente no lo haría -salvo casos excepcionales como síndromes o algún que otro individuo a los que no nombro para evitar que me acusen de racista-. Hay que comenzar por el principio: erradicar la pobreza. Aquí no se hace caso ni a la Convención de Derechos Humanos del 48 ni a nuestra Constitución del 78. Ese es un problema fundamental: acabar con la pobreza. Es indignante ver hurgar cada día más a gente de todas las edades buscando lo que está en la basura. A lo mejor se llega un momento en el que se sustituye lo creado por Valle Inclán, el esperpento,  y se busca otro momento literario: la catársis griega.